Notas, artículos y noticias relacionadas con su mascota
Existen dos tipo de Terráreos. Uno es para las plantas, y el otro para hormigas y otros insectos terrestres. Nosotros nos referiremos a este último, en particular para las simpáticas hormigas. Es muy entretenido para los niños, ya que forman una colonia, realizan mucha actividad, y necesitan un cuidado mínimo.
Para comenzar la construcción del terráreo necesitaremos dos vidrios o plásticos transparentes resistentes de la misma medida que oficiarán de muros exteriores. Con un marco de madera o fragmento del mismo material de las paredes podemos unir las piezas formando una suerte de pecera.
En el interior debemos colocar en primer lugar un tubo que se introduzca hasta el fondo del terráreo, entrando por el extremo superior y saliendo por el inferior. La idea es que coloquemos arriba un pequeño frasco con agua, y un algodón en la punta del tubo para dosificar la cantidad de agua que circulará y será expulsada por el extremo inferior. De esta manera mantendremos toda la tierra lo suficientemente húmeda.
Además es conveniente realizar un pequeño agujero en uno de los bordes superiores, y taparlo. Esto podremos usarlo para expandir el terrario cuando sea necesario, y permitir que las hormigas circulen por este espacio.
Luego viene la colocación de la tierra (o cualquier otro tipo de elemento que deseemos, pero es preferible utilizar tierra, y si pertenece al lugar de donde extraemos la colonia mejor aún). Si queremos establecer un patrón para los pasillos o caminos, podemos utilizar yeso para afirmar estos espacios.
El terrario está listo. Ahora sólo resta conseguir una hormiga reina fecundada, y dejar que la naturaleza haga el resto!
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