A los perros les encantan los dulces, incluyendo el chocolate. Muchas veces, para agasajarlos, les regalamos una barra o un bon bon. Si son cantidades pequeñas y no consecutivas, es posible que no afecte a su salud, pero es preferible ofrecerle alimento pensado para animales, ya que la comida que nosotros ingerimos puede traerle algunos problemas.

En primer lugar, algunos perros no tienen tolerancia a la lactosa, y esto puede afectarlos negativamente hacia su actividad intestinal.

Aunque no tenga problemas con la leche, demasiado chocolate puede traerle serios problemas, ya que contiene una sustancia denominada teobromina que lleva a la intoxicación del animal, la cual puede traer síntomas como los vómitos, diarrea, jadeos, inquietud, y temblores musculares, que pueden aparecer entre 4 a 5 horas después que el perro ingirió el chocolate.

Finalmente, hay que tener en cuenta que las mismas grasas que provocan la gordura en las personas, afectan de la misma manera a nuestra mascota. Los chocolates pueden provocar obesidad, especialmente si están acompañados de una alimentación defectuosa.