Se dice que si un gato es blanco, y tiene los ojos azules, es sordo. Veamos si es cierto:

Cuando un cromosoma tiene una falla de cualquier tipo, se genera un problema genético que puede ser repetido en inumerables generaciones.
El gato tiene 38 cromosomas, y se le conocen unas 200 patologías relacionadas con ellos. Muchas, se comparten en común con los seres humanos.

El Laboratory of Genomic Diversity está analizando actualmente el genoma del gato, para determinar con mayor exactitud todos los posibles problemas que pueden llegar a tener, entre ellos, la ausencia de melanina.

La melanina está directamente vinculada con el color del animal, y también con su capacidad para oír, pero podemos saber si un gato es blanco por naturaleza o por genética a partir del color de sus ojos.

Hay cuatro razones por las cuales un gato puede ser completamente blanco:

* Ser homocigótico para el alelo ca (albino de ojos azules)
* Ser homocigótico para el alelo c (que es el albino de ojos rojos)
* Ser homocigótico para el alelo S (gen pio, mancha blanca)
* Poseer el alelo w (del gen blanco dominante) en su genotipo.

Este último, es el gato que es blanco y sordo (o con grandes dificultades auditivas). El gen W afecta al resto de los genes que determinan el color del animal, bloqueándolos, y definiendo por sí solo la falta de color. Estos gatos además suelen tener los ojos azules o verdes.