Como mascota la tortuga ofrece ciclos de inactividad, poco espacio necesitado, y una alimentación sencilla y que administra por sí misma. Debido a estas comodidades, muchos padres regalan tortugas a sus hijos como “un animalito que es fácil cuidar”, pero a pesar de ello, hay algunos recaudos que podemos tomar para cuidar su salud.

Al igual que los humanos, la expocisión al frío, o los cambios climáticos entre la temperatura del ambiente y el del acuario (si es una especie marina) pueden provocarle un resfriado al reptil. Los síntomas no son nada originales: mucosidad, tos ronca, dificultad para respirar, y hocico y ojos dilatados. No tardarás en notar si tortuga está resfriada, pero debes acudir a un veterinario a prisa, ya que el cuadro podría empeorarse provocándole una pulmonía.

Si se tiene más de una tortuga, es muy posible ver que se hieran entre sí. Si son del mismo sexo, los juegos o las peleas territoriales pueden llevar a cortes por rasguños o mordeduras. Si son una pareja, el cortejo es más bien lastimoso, ya que consiste en que el macho persiga a la hembra por toda la casa mordiéndole las plantas de los pies. No es justamente lo que uno tiene en mente como cortejo, pero a ellos les funciona.

En caso de encontrar una herida superficial en su tortuga, puede adquirir un producto veterinario adecuado y sanará rápidamente. En caso de ser un corte profundo, concurra al veterinario que lo aconsejará sobre el tratamiento correcto (que suele ser bastante similar al de las personas, con vendajes, yesos y ungüentos).

Si cambias de lugar de hábitat a la tortuga, o le cambias el alimento, es común que deje de comer debido al cambio abrupto. También es probable que no quiera comer al salir de una etapa de hibernación. No obstante, no permitas nunca que esta inactividad alimenticia se extienda por más de tres días.

Es importante cuidar la higiene del acuario o el lugar de hábitat de la tortuga, así como la comida que se le proporciona. Si ingiere alimentos sucios, bacterias, o comida en mal estado, le traerá problemas estomacales. Al igual que si le faltan vitaminas o vive en un acuario demasiado pequeño (en estos dos casos, presentará estreñimiento).

Una de las principales razones de enfermedades en una tortuga, es el estrés. De allí su capacidad de ocultar la cabeza; es una respuesta a un ambiente que las está molestando y estresando. Es importante que el reptil no pase de mano en mano ni esté conviviendo con otros animales que lo molesten.