Coloque el Canny Collar y salga de paseo inmediatamente. Al caminar mantenga la correa corta pero floja e intente tener a su perro en posición “en los talones”. Si usa una correa corta para entrenamiento de perros será más fácil. Anímele cuando empiece a caminar bien.
Algunos perros se pueden resistir al ponerles la tira deslizante por primera vez sobre su cara e intentarán quitársela. Cualquier collar de entrenamiento provocará esta reacción en algunos perros. La sensación es similar a la que tenemos cuando usamos un reloj por primera vez - no están habituados a ello. Debe continuar caminando para que su perro se centre en el paseo en vez de en el Canny Collar, elevando su correa cuando tire de ella y animándole verbalmente para que le siga.
Cuando su perro esté caminando, baje instantáneamente la correa para relajar la presión en el Canny Collar (también debería dejarle algo más de correa en este momento) y anímele verbalmente mientras sigue caminando. Necesita saber que en algún momento del paseo, la presión se relajará, si no él continuará tirando de la correa.
Repita esta acción si intenta quitarse el Canny Collar de nuevo. Como la correa está conectada detrás de la cabeza, no podrá echar la pata sobre la correa y paralizar el paseo. Ni podrá quitarse el Canny Collar por su cabeza si la correa está en la posición correcta. Algunas veces puede necesitar sacar la correa si se cae detrás de usted, poniéndosela de nuevo una vez que se acerque.
Cuando acabe cualquier resistencia inicial al Canny Collar, continúe con el paseo durante una corta distancia y entonces pare para darle muchos ánimos.
Utilice un entrenamiento con regalos o clicker si su perro responde bien para acostumbrarle al Canny Collar.
¡Muy pronto el paseo con su perro será de nuevo un placer!
El entrenamiento de un perro es muy sencillo, cuando capte unos conceptos y sea consistente en su aplicación. Es como esos libros de regímenes que dicen que tienen fórmulas secretas para que pierda peso - cuando toda pérdida de peso se reduce a reducir las calorías que entran y a quemar más. Sólo debe ajustarse al programa. Como con las dietas, la manera de enseñar a su perro lleva consigo dedicación y disciplina (por su parte) y aunque con algunos perros se pueden conseguir resultados rápidos siempre se necesita esfuerzo para mantenerlos.
Aquí no nos centraremos en las típicas órdenes de entrenamiento, las órdenes de obediencia que se realizan en los concursos para perros o aquellas que utilizan los entrenadores de perros tradicionales. Tiene que ver más con las formas que con la utilización de un método recomendado y estricto para que el perro aprenda; aquí hablaremos de las formas más que de otra cosa, sobre un perro que comprende y es receptivo a lo que Ud. quiere. Se trata de “civilizar” a su perro para que vivir con él sea un placer para ambas partes y pueda desarrollar una forma de comunicación.
Realmente no hay ningún misterio sobre hacer que un perro se comporte de forma que le agrade. Los entrenadores de perros han evolucionado hasta enseñar dos fundamentos sencillos: dar una recompensa por el comportamiento que Ud. quiere e ignorar el que no quiere. No hay ningún otro secreto para el éxito que la dedicación del dueño a ajustarse a este plan tan sencillo.
Algunos de los tópicos que encontrará en esta serie de consejos son:
- Clases de entrenamiento - ¿en grupo o en privado?
- La última filosofía sobre el entrenamiento
- Formas de recompensar el comportamiento deseable del perro
- Formas de corregir a un perro con eficacia evitando el castigo
- Saque el mayor partido del idioma y el tono cuando se comunique con su perro
- Errores en la comunicación y cómo evitarlos
- Órdenes de entrenamiento: consejos para el éxito
Los perros repetirán la respuesta que les proporcione una recompensa - y no repetirán nada que no les proporcione una recompensa.
No se queje y piense, “Vale - dígame algo que no sepa,” ni se irrite porque se le está considerando uno más. Adopte la simplicidad Zen de esas dos ideas y tendrá todo lo que necesita. No necesita comprar libros dedicados por completo al entrenamiento (para abandonarlos después porque la teoría es demasiado extensa). No necesita sentir que hay algún problema con Ud. o su perro porque no puede ejecutar comandos con precisión militar. Siga las ideas en este capítulo y descubra su propio estilo de comunicación con su perro.
Moldear el comportamiento de su perro no es algo que se hace una vez y ya está. El entrenamiento es parte de una “conversación” continua entre Ud. y su perro. Cada día se refuerza lo que ya sabe. - El Entrenamiento No es una Tarea
El entrenamiento no tiene que ser una obligación aburrida que ambos intentan evitar. Debe ser divertido, una forma de reunirse y de desarrollar formas de comunicación.
- El Entrenamiento Puede Hacerle Sentir Raro
No se desanime si al principio el entrenamiento es frustrante o le hace sentir estúpido. Es natural que tanto el perro como Ud. se sientan incómodos hasta que se acostumbren el uno al otro. Piense en los ejercicios de entrenamiento como en dos personas aprendiendo bailes de salón, se espera que le pisen alguna vez antes de conseguir moverse con suavidad por la pista.
- No Cambie Su Personalidad
Una cosa extraña que les pasa a muchos dueños de perros es que su personalidad cambia cuando empiezan con el entrenamiento del perro. En vez de verlo como un proyecto divertido para hacer junto a su cachorro - un descubrimiento mutuo de formas de comunicación – la gente normalmente ve el entrenamiento de perros como un trabajo serio, un reto para transformar a su perro en un soldado súper obediente que cumple órdenes. Es por ello, que una persona que es cariñosa y agradable con su perro puede adoptar de repente un comportamiento y un tono de voz militar al enseñar y corregir a su perro. Esta actitud dictadora resulta extraña para el perro - especialmente para el perro sensible que puede pensar que el tono duro de su dueño significa que ya ha hecho algo mal antes de empezar.