Displacia de Caderas en el Ovejero Alemán

Esta común enfermedad se investiga intensamente desde hace unos treinta años, con la esperanza de poder erradicarla de la raza. Sin embargo, las investigaciones más recientes demostraron que se trata de un compleja enfermedad poligenética, es decir que no se transmite simplemente de padres a hijos sino que puede extenderse a través de muchas generaciones.

Lo que sucede en la displacia, es que los huesos de la cadera crecen desmedidamente, ocasionando presiones en la articulaciones, desgarros, y posiblemente la inmovilidad de las patas traseras del animal. De hecho, la displasia de cadera es una malformación de la articulación que afecta no solo al Pastor Alemán sino a todo tipo de razas caninas, con mayor frecuencia en aquellas cuyo peso en los adultos sea superior a los 20 Kg, con algunas excepciones tales como el Greyhound, Doberman, Huski Siberiano donde la HD es relativamente rara, debido, quizás, según algunos autores a que el Indice Muscular Pélvico (IMP) (relación entre el peso de los músculos pélvicos y el peso total del perro, multiplicado por 100) es superior al del Pastor Alemán.

El IMP del Pastor Alemán es normalmente menor de 11 y el IMP por ejemplo del Greyhound es superior a 14 . Los Músculos Pélvicos vienen determinados por la herencia genética, pero son susceptibles de mejora con entrenamiento y alimentación, por lo que sí conseguimos aumentar la masa especifica de los músculos pélvicos y reducimos el peso total del perro, incrementaremos el Indice Muscular Pélvico.

Cuando un perro tiene displacia se debe tener muchos cuidados en cuenta, como el peso que tiene, y cuánto tiempo juega por día. De momento no existe una cura precisa, aunque se puede incluso reemplazar la cadera o repararla mediante métodos quirúrgicos.

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