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Cuando aumentan las temperaturas, uno de los problemas que puede afectar a tu mascota gatuna es una ingesta insuficiente de agua. Las causas de una deshidratación de tu minino pueden ser muchas. Lo esencial, no obstante, es cómo identificar un gato deshidratado para poder tratarlo de inmediato e impedir consecuencias mayores.

Si tienes un gato y su salud te importa, este es el sitio adecuado. Te contamos todo acerca de esta problemática y cómo prevenirla.

Cuáles son los síntomas de un gato deshidratado

Por suerte para los dueños, la deshidratación presenta síntomas suficientes o evidentes. Al contrario que otras patologías fantasma que no se manifiestan, esta circunstancia sí se hace notar. Solo hay que estar atentos para reconocer esa sintomatología inequívoca para poder actuar de inmediato.

Los síntomas más comunes de un gato deshidratado son:

- Diarrea y vómitos: A veces no se presentan los dos síntomas a la vez.

- Fiebre: Si notas que la temperatura del animal no es la normal, cerciórate de ello. Una forma de saber si tiene fiebre es comprobando si las patitas están más frías de lo normal. La nariz reseca indica, también, cuadros febriles en los animales en general y en los gatos en particular.

- Los ojos hundidos y resecos.

- Alteración en la frecuencia cardiaca.

- Pérdida de elasticidad en la piel: Para comprobar esta circunstancia basta con pellizcar suavemente la piel del animal. Si no se puede coger suavemente, es que esa pérdida es manifiesta.

- Disminución de su actividad diaria.

- Encías resecas.

- Incremento de los jadeos.

- Pérdida evidente del apetito.

La deshidratación de los gatos, a tenor del número de búsquedas de "gato deshidratado sintomas", es un asunto que preocupa. Un tema más habitual de lo deseado, porque la razón de esta circunstancia se explica en el hecho de que la capacidad de un gato de caer en este estado es inmediata; es decir, puede sufrir una bajada de electrolitos muy rápida cuando no consume agua suficiente.

Que un gato rehúya el agua no es nada nuevo. Que hay situaciones en las que incluso no quieran beber de por sí puede resultar sorprendente. Las causas por las que tu mascota puede disminuir el agua que bebe o, incluso, dejar de beber son múltiples. De hecho, existen sistemas o dispensadores de líquidos que te permiten anticiparte. Y también bebederos con los que se puede controlar de una manera más sencilla la cantidad de agua que una mascota bebe.

¿Qué hacer con un gato deshidratado?

Supongamos que hemos estado pendientes del agua que bebe nuestra mascota, pero aun así presenta síntomas de que puede estar deshidratado. Llega el momento de saber qué hacer sin necesidad de hacer búsquedas en Internet tipo "gato deshidratado remedios".

Como siempre que aparece una anomalía en alguna mascota, sea gato u otra especie, el primer y principal consejo es llevarlo a un veterinario lo antes posible. Será el especialista el que determine si estamos en lo cierto y sepa qué hacer con un gato deshidratado. No hay que olvidar que esta situación puede conducir a estados nefastos e incluso letales.

A través de una analítica de sangre y de orina se determinará la situación real de la mascota. Una vez estabilizados y optimizados los índices de electrolitos del animal, se pasará a la prescripción de un tratamiento que dependerá de cada caso.

Así las cosas, cuando uno se da cuenta de que su animal está en un estado de deshidratación, o puede estarlo, hay que llevar a cabo una serie de primeros auxilios. Se trata de poner en práctica unas medidas de emergencia mientras se acude al veterinario con el fin de estabilizar en primera instancia al felino. Así, habrá que colocarle en un lugar con sombra y temperatura fresca. También intentaremos que ingiera pequeñas cantidades de agua con la ayuda de una jeringuilla, por ejemplo, siempre que el animal lo permita.

Otra de las formas de tratar en primera instancia una deshidratación leve es haciendo suero casero y ofreciéndoselo a tu mascota. Para hacerlo necesitarás hervir un litro de agua, a la que añadirás una cucharadita de sal, media de bicarbonato, tres cucharadas de azúcar y el zumo de medio limón.

Si, cuando te das cuenta, el animal ya está en situación de pérdida de conocimiento, no hay tiempo que perder. Hay que acudir de manera inmediata y sin dilaciones a un veterinario.

Prevenir la deshidratación, la mejor opción​

Una de las cuestiones relacionadas con este asunto es la prevención. Prevenir cuadros de este tipo en tu mascota es la mejor manera de evitar sobresaltos e, incluso, males mayores. Una prevención que pasa por unas pequeñas atenciones.

Hay que poner énfasis en la alimentación

Además de tratar de controlar una ingesta correcta de agua, es importante que te asegures de que tu gato se alimenta adecuadamente. Si bien esto lo damos por hecho siempre, es en los meses de más calor cuando hay que estar más atentos. Las comidas húmedas son la mejor opción para evitar cuadros de pérdida evidente de electrolitos. Es una manera de contrarrestar la poca agua que beben los gatos.

Además, y a sabiendas de que el agua no aporta por sí sola los electrolitos que tu felino necesita, es aconsejable introducir en su dieta bebidas isotónicas. Son complementos alimenticios líquidos que le aportarán una hidratación extra y le mantendrán a salvo.

Una correcta hidratación no solo evitará deshidrataciones, sino que ayudará a que tu mascota mantenga en perfecto estado sus funciones renales, refuerce su sistema inmunitario y mejore su digestión, entre otros beneficios. La deshidratación de un animal es sinónimo de un grave riesgo en términos generales. Los gatos, concretamente, necesitan mantener en su cuerpo un equilibrio de fluidos. De lo contrario, no podrían regular su temperatura corporal, eliminar los residuos o tener una adecuada circulación sanguínea.

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