Así que estás pensando en comprar un pequeño reptil para tu hogar, y no cualquier reptil sino específicamente una tortuga. Pues bien, lo primero que debes tener en cuenta es que estos suelen ser animales más frágiles que el resto de los domesticados, es decir que a diferencia de un perro o un gato, el cuidado con estos debe ser mucho mayor y hay que tener más factores en cuenta. Si estás pensando en que necesitas consejos al momento de adquirir una tortuga como mascota, haz llegado al lugar indicado puesto que te podemos facilitar algunas nociones básicas sobre el cuidado de tu mascota, para que puedas mantenerla en un hábitat con los más altos niveles de salud , pero que al mismo tiempo también puedas proteger la salud e higiene de tu familia.

 Conoce a tu mascota

Al hablar sobre consejos al momento de adquirir una tortuga como mascota, lo primero que necesitamos que entiendas es que existen diferentes tipos de tortugas y morrocoy, es decir que hay especies variadas que tienen características diversas, por lo que lo primero que debes hacer es asegurarte de conocer específicamente qué tipo de reptil es tu mascota para poder conocer, al menos, el tamaño que tendrá en unos años.

Son anfibios

El segundo punto que debes tener muy en cuenta es que las tortugas son reptiles anfibios, es decir, que son de sangre fría por lo que hay ciertas características de estos animalitos, como la temperatura del cuerpo, que son bastante distintas a las de un perro o un gato. Sobre este punto también debes tener en cuenta que las tortugas son animales semiacuáticos, por lo que no necesariamente necesitan estar todo el tiempo en el agua porque podrían ahogarse. Estos pequeños animalitos, que pueden llegar a medir más de dos metros, también necesitan estirar sus patas con frecuencia y salir del agua a tomar sol.

 Hábitat mixto

Debido a este último punto es importante que sepas que una pecera no es el lugar adecuado para una tortuga, sino un complemento de su hábitat. Sería mejor decisión tener una gran caja que sea mitad arena y mitad agua, para que pueda manejarse en ambos ambientes. De esta forma estarás manteniendo su hábitat en perfecto estado para un desarrollo pleno. Esperamos que estos consejos al momento de adquirir una tortuga como mascota hayan sido de gran ayuda y, puedas ponerlos en práctica a medida que se acerca el momento de adquirir a tu pequeña tortuga y que necesites entender un poco mejor cómo se maneja el hábitat en su día a día. Recuerda siempre que como dijimos anteriormente, las tortugas y los morrocoys, así como el resto de los reptiles suelen ser animales mucho más frágiles que los perros y los gatos, por lo que los cuidados que debes tener con ellos son mucho mayores. Debes analizar un poco más la forma de vida que les vas a ofrecer antes de adquirirlos. Imagen cortesía de Pixel (pixelstalk.com), todos los derechos reservados.

Añadir un comentario

* He leído y acepto la política de privacidad.