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Los conejos son animales herbívoros y las verduras junto con los alimentos ricos en fibra como el heno deben componer la mayor parte de su dieta. El heno es la base de la alimentación de los conejos, debe disponer de él todo el día comiendo todo lo que quiera como el agua. No debemos confundir el heno con la alfalfa, el heno es indispensable en su dieta y la alfalfa no. La alfalfa contiene gran cantidad de calcio que si le proporcionas a tu conejo una sobre dosis de ello, puede acarrearle cálculos en el riñón. No es mala la alfalfa lo único que pasa que si se abusa de ella es lo que sucede. ¿Qué es el heno? Heno se le llama al proceso de deshidratado de toda pastura cortada y almacenada, utilizada para la posterior alimentación de animales. El heno es un material totalmente natural que cumple diversas funciones no solo de alimentar al roedor. Por un lado ayuda a mantener un buen tránsito intestinal y es excelente para la fabricación de camas y nidos. Además tiene un contenido de calorías bajísimo, por lo que mantiene a los animales en forma, considerando que suelen hacer poco ejercicio cuando viven en cautiverio. Por último, masticar heno es una forma natural de desgastar y limpiar dientes y muelas en los roedores y evitar así el sobrecrecimiento de la dentadura con sus consecuencias para la salud.
¿Porque el heno es deshidratado?Las hojas verdes de las pasturas, tienen entre 75 y 85% de agua en su interior. Los valores proteicos, hidratos de carbono y grasas son realmente bajos ya que están disueltas en el agua, aunque estas hojas son muy ricas en vitaminas A, B y C, minerales, calcio y fósforo.
Pero si una vez cortadas estas verde, las dejamos deshidratar al sol, pierden el agua, pero los valores nutricionales aumentan considerablemente. Es decir para un conejo es más nutritivo comer una pastura deshidratada (heno) que fresca (recién cortada)Los pastos silvestres de los campos suelen secarse en invierno con las heladas y se ponen amarillos. Estos en las épocas frías ya no tienen el agua que tienen en primavera - verano y por ende, un conejo silvestre, o una liebre está comiendo heno, ya que está seco por la acción del frió, y como dijimos anteriormente, los nutrientes son mayores en invierno que en verano, inteligentemente con el frío, la naturaleza les brinda más energía a los animales herbívoros. "Las cosechas de pastos frescos en verano, son deshidratadas y se brindan en forma de heno en invierno."
-Alimentándose principalmente de verduras variadas tu conejo se mantendrá sano y vivirá muchos años. -Evita darle vegetales verdes a los conejitos de menos de tres meses de edad, ya que sus aparatos digestivos no los podrán digerir, y pueden ser causa de diarrea. Sí puedes darles zanahorias pequeñas y, por supuesto, heno. Luego de los tres meses, ofréceles una combinación de puntas de zanahoria, perejil, dientes de león y cilantro, dos veces al día, y en cantidades moderadas para empezar (un pequeño puñado). Descártalas si no se las comen en alrededor de una hora. No le des a tu conejo repollo, espinaca, coliflor, y evita la lechuga romana. Los henos ahora se encuentra en bloques prensados, estos Se le puede dar al conejo un cuadradito de ellos una vez por semana, es muy buena para conejos que están estreñidos y también para el desgaste de los dientes previniendo enfermedades y lesiones graves. Una de las principales causas de enfermedad de los conejos mantenidos en casa como mascotas, es el sobrecrecimiento de dientes, ya sea de los incisivos (los dientes delanteros que vemos al separarle los labios) como de las muelas. SÍNTOMAS TEMPRANOS DE ENFERMEDAD O DESORDEN DENTAL 1.    Pérdida de condición corporal – pérdida de peso, pelo mate, con nudos o sucio 2.    Cambios comportamentales – depresión, aislamiento, rechinar de dientes (dolor), rechazo a ser tocados, agresión. 3.    Apetito: reducido o sin apetito, disfagia, dificultad o incapacidad para comer 4.    Heces : cambio en la forma, cantidad, ausencia de heces, o cecotrofos adheridos al pelo alrededor del ano y zona perineal 5.    Cabeza – asimetría, deformidad, inflamación, heridas, abscesos, prognatismo. 6.    Ojos y nariz – Ojos saltones, ojos llorosos, descarga nasal u ocular, sangrado nasal, rinitis 7.    Boca – exceso de salivación, halitosis (mal aliento), estomatitis (inflamación de la mucosa oral), gingivitis (inflamación de las encías), úlceras en labios, mejillas, lengua o paladar 8.    Dientes – dientes visiblemente largos, rotos o desplazados, cambios en el color

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